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16/1/19

Infernáculo. Casilla 6

Otro año ha pasado. Debo admitir que el 2018 fue uno de los peorcitos que me han tocado hasta ahora y que inicio el 2019 con la triste superstición de que el hecho de que se repita el calendario funja como acontecimiento místico que permita la ruptura de un viejo ciclo e inicie uno nuevo (si no mejor, al menos distinto -a qué mentir, por supuesto que quiero que este bodrio mejore).

En resumen, podría decirse que el año pasado fue el de los fantasmas al acecho y de las nostalgias asesinas. Se me frustraron todos los proyectos que quise iniciar, algunos por autosabotaje, otros por friendly fire y la gran mayoría porque precisamente ahora estoy anclado en un puerto que ya quiero abandonar. De hecho me ofrecieron una oportunidad relativamente estable para abandonar la nave, pero no sé si tengo el talante para hacerlo. Francamente me da miedo dejar mi zona de confort y tener que afrontar, encima de todo, una situación económica más austera. Por ahora debo ser la piedra que resiste, debo ser la muralla y el pilar. Mi propósito de año nuevo es dejar de posponer mi vida. Al menos eso pienso ahora y espero que eso se mantenga.

Crecer apesta, nunca lo hagan.

8/1/18

Infernáculo. Casilla 5

Ahora sí puedo pasar a números enteros.

Una de mis prioridades durante el año pasado consistió en no abandonar este sitio, aferrarme un poquito a este salvavidas en medio de una tormenta de escritorios llenos de papelitos inservibles e inútiles fechas de entrega. Creo que la jugada no me salió del todo mal. Quizá sólo debía acostumbrarme un poco a esta nueva etapa. Lástima que siempre sea demasiado tarde cuando uno cae en cuenta de cómo le hubiera gustado pasar los días, las horas, los minutos. En fin.

Espero, ahora sí, realizar cambios significativos en el sitio. Hacerlo un poquito menos adolescente (aunque es difícil puesto que me quedé de diecisiete años). A ver qué sale.

A seguir saltando.

5/1/17

Casilla 4.5 Otro año del Infernáculo

Ya pasó otro año. Bien puedo decir que en este sitio fue un año a medias, que saltando pise raya, pues y que perdí un juego. Game Over. Retry. Ni modo, a gastarse el cambio del mandado en otra partida porque Bison no debe ganar, nunca.

El ambiente pinta para catástrofe anunciada hace años. La última vez que vi tantos disturbios por una mala decisión que afectaba este pedazo de tierra fue un primero de diciembre, ahora ocurre un mes después.

Yo no soy Profeta, sólo vine a aprender. No tengo credenciales suficientes pero aquí ejerzo. Mi único logro ha sido un robo "intelectual" que tardaron varios años en descubrir y, por el cual, nadie se inmutó. Iba a ser una persona decente pero crecí priísta.

Quisiera saber qué pendejada hizo Flash ahora para que ocurriera esto.

Hoy me han enviado mi horóscopo chino. Lástima que yo sea una quimera de occidente (pero tendré cuidado, por si acaso).

En fin, a repetir el nivel.

6/1/15

Casilla 3. Otro año del Infernáculo


New year, new me (?). Año nuevo siempre trae consigo el signo del fénix en la frente; todos recuperan la idea de poder cambiar, de iniciar desde cero para hacer las cosas bien. El 31 de diciembre equivale a presionar Reset.
El 6 de enero, en estos lares, remite obligadamente a la infancia, a querer despertarse temprano para descubrir que un pedazo de papel dentro de un zapato desapareció para materializar todas las palabras escritas.
Al menos yo sí deseo volver a ser un niño.
Hace dos años me regalé este espacio para disciplinar la escritura; en cierta medida ha funcionado como ejercicio; el año pasado, al menos al final, se tornó demasiado atribulado. No regrets. Este año, en el plano político no pinta nada mejor. Nos faltan 43 y nos sobra sexenio.

6/1/14

Infernáculo. Casilla 2


El recuento de fichas:
Hace poco vi Last Vegas. Douglas suelta la frase precisa "Mi brain cannot conceive how old this body is". Curiosamente, así me pasa; pian pianito voy notando que el tiempo no deja cuentas pendientes, lo carcome todo y no se indigesta.
No sé si tiempo y muerte sean hermanos o la misma cosa (a mí me sabe más a lo segundo que a lo primero).
Justo ahora es el punto sin retorno, en todo momento de cualquier cosa.

Esta vez siento que fue muy poco el tiempo. Un año me fue poco. El número de entradas cayó a la mitad: consecuencia directa de que muchos de los textos publicados el año anterior ya estaban en deviantArt o en otros papelitos.
En fin.
En el recuento de fichas, un par de cuentos con los que me siento satisfecho (“Shadow Link 2” y “Día de visita”) y un par de notas que valieron la pena con todo y todo (“Vías circulares…” y “El letargo no termina…”).
En teoría, ahora debería tener más tiempo para escribir en mayor cantidad y calidad (¡ojalá!).
A seguir saltando.

6/1/13

Un año del Infernáculo

Otro año se va. Ya sé que año nuevo pasó hace una semana, sin embargo justo hoy hace un año que inicié con este sitio El conde del Infernáculo. Aunque no sé si tenga más visitas que las mías (desconfío mucho del contador de la página), me siento feliz con lo que hay aquí: un (pésimo) poemario, algunos cuentos, otros poemas sueltos, ensayitos esporádicos... Todo va bien, al menos ya hay un año de trabajo constante aquí, eso me alegra un poco //Logro desbloqueado//. Así que ¡a darle átomos!