Estimable cibernáufrago:

Cortázar en Rayuela habla sobre patafísica: “cuando uno elige abrir una puerta, en realidad elige no abrir miles de otras puertas”. No sé por qué azar habrás llegado a estos lares, pero no hay cosas gratuitas. “Dios no juega a los dados” (Einstein) pero, si vive, seguro juega hold'em texas, pool, backgamon, go. Sea como fuere estás aquí y si has llegado hasta esta grafía, seguro te interesará el resto. No hay destinos, pero sí “Jardines de senderos que se bifurcan” (Borges) y en uno (en éste) nos tocó toparnos; no seamos como esas hormigas que se tocan con las antenas sólo para no obstruirse el paso (idea tomada de la película ¿Y tú qué sabes?), al menos reconozcámonos como algo más; así se inicia el cosmos: dos partículas se miran a los ojos.


Disfrutá tu estadía y el paseo

Atte: El Conde

9/3/17

Carta astral





The lengths that I will go to
The distance in your eyes
R. E. M., “Losing my religion”



I
Te miro a la distancia
como la primera vez
como siempre
en medio de brisas metálicas
y relojes desfasados.
Me lo advertiste:
Eras capaz de echar fuego a todo
para certificar tu existencia
Y yo que nunca aprendí a encender fogatas
sigo sin saber qué hacer con tanta leña
que ya no soporta
las tardes de lluvia
y comienza a podrirse a la intemperie.

Te miro a la distancia
como la primera vez
como siempre
en medio de ese frío
que se carga de gripe
de nostalgias
y de hipo

Siempre fui un espectador de tu cuerpo
Génesis de infinitos acordes
aromas
y melodías
Peldaños para escalarte de punta a punta
sin la absurda nece(si)dad del que busca
pero con la dulce violencia impaciente que penetra
desgarra
quema
y sacia las vísceras vacías

Te miro a la distancia
como la primera vez
como nunca
porque ahora te sé lejana
ajena
imposible
Contigo, sólo me faltaba el árbol.
Ahora, mi estrella se resigna a la extinción.


II
Perdiste el atractivo y te llenaste de ternura
con la sonrisa aún no marcada
que se mece en el infinito dibujado por tus huesos
al compás de cada uno de tus pasos.
Aún sos capaz de arrancar corazones con un solo gesto
que cruce tu cara de oreja a oreja
Y con más razón
al ver reduplicado el movimiento
entre tus brazos de niebla.

Pensaría que nunca anticipás estas cosas
dejás que el destino te llegue
con todo el ímpetu que alcanza desde que inicia su carrera.
Sin embargo todo en ti tiene motivo.
Nada sobra.
Jugás a los dados
pero jugás a ganar.

Me pregunto qué se siente
aguardar día tras día
mientras el universo entero te crece lentamente.
¿De quién heredará las estrellas?
¿Qué planetas organizarán su talante y su destino?
Tan sólo deseo que su sino
no lo marque un aguijón.

Ya habrás pensado un nombre
y seguro le imaginás día a día
mientras se encaja y acomoda en tus entrañas dulces;
ves perfectamente sus dedos,
el color de su piel,
la nariz y la boquita
incluso la voz que chillará cada noche.
Te preocupa
y no
Porque sabrás acariciar su cabecita
para ahuyentar las alas negras que revoloteen sobre su sien,
porque pasarás tu dedo por sus cejas
para calmar el aire que respire
y harás que sólo sueñe cosas lindas.


III
Soñé
Te soñé
Soñé que te visitaba con todos los camaradas
Soñé que habías parido un centauro
y que se te escapaba felizmente de las manos

Tenía sentido

Tenía todo el sentido del mundo que tú parieras un centauro
que de ti naciera un mito
grandioso, feroz e indestructible
Tenía todo el sentido del mundo

Sin querer me enteré de su nombre
Alguien me enseñó una foto
Linda la criatura
Tiene tu nariz
tu color
(a ciegas, podría afirmar que tiene)
tus ojos
Calculé las fechas
como siempre
tan sólo para medir constelaciones
para comprobar que en su cielo
no aparecía la maldita cola ponzoñosa
rezaba por ver una cabellera inmensa
o una melena majestuosa
Temblé al ver las tenazas
y los pares de patas a los costados
pero suspiré aliviado
cuando vi que su cuerpo
se enterraba en la arena para ser inmortal


         IV
Las cábalas (no) son mi fuerte
Siempre aciertan golpes bajos.
Basta con ignorar un signo para que se desate la calamidad
Pero es imposible anticiparse
porque las señales sólo son visibles en retrospectiva
y uno no se da cuenta sino hasta días/meses/años después.

Eso sí.
Las cosas nunca vuelven a ser las mismas.
Uno ya no cruza por los mismos sitios
y evita pisar ciertas líneas;
adquiere otras rutinas
e incluye nuevos vicios:
girar la cabeza para ver que no se olvida nada
atorar la correa de la mochila en la pierna
jugar a perder
dibujar ga(raba)tos en las hojas

Tener supersticiones siempre me ha dado (mala) suerte
sin importar cuántos amuletos traiga encima.

“Archivo adjunto no disponible”
Era un link
Lo recibí porque “fui parte importante en el proceso”
Me pregunto si en alguna página me habrás mencionado
                                                                           Lo dudo
Sé que yo sí lo haré en más de un renglón
en más de un texto.
Desde hace años no hago sino hablar de ti
mentir sobre tu paradero
y sobre el mío
Decir que sí, que no, que cómo chingados

“Usted no tiene permisos para ver el contenido”
Eso ya lo sabía
No era necesario que una página con fondo blanco me lo recordara
Me convertí en el creepy guy que niega serlo
Soy el panteón, el fantasma y el testigo
Soy Marty encerrado en un Delorean sin combustible
Soy el Doc en una cantina
Soy los intestinos de Jack
(Y me obligo al insomnio por si las dudas)

Un mensaje me explica
qué se supone que debería ver
         Fotos
Fotos de un libro empastado
de los gatos
de ese pequeño milagro tuyo
Quería verlas
y no
Seguramente me encontraría con un detonador
con una imagen clave
el pretexto necesario para derrumbarse
y acabar con todo

Te lo he dicho:
Uno debe tener olfato para entender las pistas:
Una rayuela para indicar que voy por buen camino
y la prohibición de ver ciertas fotografías
Son en cierto modo parte de lo mismo.
Me resigno a los azares
“accidentes felices”
Sé cómo debo tomarlos.

“Archivo adjunto no disponible.
No tiene permisos para ver el contenido
o la página no existe”.
Un eufemismo para
DANGER
DO NOT CROSS
DEAD END.


V
Ya no viajo en asientos traseros
salvo que sea estrictamente necesario
Ahora tomo el volante
piso el embrague
enciendo el motor
y arranco
Ahora bien podría haberme llevado
ese costal repleto de libros
sin tener que cruzar el puente
sin tener que pedir un taxi
sin chistar
Ahora subo por la puerta de adelante
ocupo el asiento de conductor

Sé poco de motores pero sé manejar;
lo básico indispensable para no quedar varado
para llegar a un hotel o a una gasolinera
Dependo de los mapas y del GPS
Soy una quimera atemporal
Soy una fiera del pretérito
una bestia tecnológica

Ahora he desbloqueado logros y mapas
El territorio se amplía
Prefiero conducir que viajar en los vagones
Curiosamente
prefiero conducir solo
entre carros y autobuses
Curiosamente
sigo, a veces, la misma ruta que tomaba contigo
Quizá, por eso
busco tu rostro
en el espejo
en las ventanas de los buses
en las personas que esperan cruzar
aunque no estás y esto lo sé de cierto
(no lo supongo)

Lo gracioso/triste:
aunque te viera esperando en la esquina,
si me detengo
si me ofrezco a llevarte
One more time
One last ride
(no lo sé de cierto, pero supongo)
me dirías que no
que no me conoces
ya viene el bus
hasta luego


VI
Me sorprende
                   (sin duda)
que después de tantos años
aún puedas plantarme un terremoto
desde la palma de mi mano

Me sorprende
                   (y es lo raro)
la facilidad de sonrisa que tienes en la cara
como si supieras
                        (pero no lo sabés)
que el universo gira en torno a la punta de tus pies

Me comentas, sin saberlo, que no me he equivocado
que las profecías aún me pesan en la boca
que todos en tu casa están maravillados
con esa sonrisa que es tuya mas no te pertenece
          esos bracitos que reclaman su refugio en tu pecho
          esa voz que llama a todos por tu otro nombre.

Saberse en lo cierto genera cierta satisfacción
                                                                 y un poco de agonía
porque hay cosas en las que uno quisiera errar.
Por fortuna, esta vez ninguna estrella me opaca el horizonte
(Casi) todo gira en perfecta sintonía para que Andrómeda y Vialáctea colisionen en paz.

La belleza del peso reside en la constancia
los eventos no se traicionan ni de chiste
se suceden recurrentes y precisos
a pesar de los adornos de cajón:
un abrazo, una frase honesta y sencilla (casi inocente)
pero lo que certifica el cincel sobre la piedra
es el traspié involuntario
que incluso, a toda costa, quisiste evitar
pero que terminas dando
casi cayendo de bruces contra el suelo

Me hablás de tus infortunios
de la precaria situación sentimental
en la que te hundiste después de varios meses
         Y lo resiento
como si yo fuera el culpable
como si aún pudiera salvarte
         (¡¿pero de qué carajos voy a hacerlo?!)

Lo enuncias claramente:
“ese que ayudó a que estuviera pero no es su padre”
Y me parece ver un reflejo
                                      Déja Vu
La historia de mi familia es la historia de cada familia de nuestra generación
Somos la misma imagen replicada al infinito
Somos la misma imagen replicada hasta la náusea
Somos la misma imagen reiterada sin sentido
Somos la misma imagen
Somos la misma imagen
Somos la misma imagen
Somos
         pequeños copos de nieve en el vacío.
Y me convenzo
de que en otra storyline el destino sería distinto
Ahora no soy yo sino los fantasmas de mis posibilidades
caballos desbocados que me guían al (mismo) precipicio
         Pero
                 No.
                   Reculo y rectifico.

Escucho con la misma paciencia
con la que consuelo a mi madre
cuando entre líneas se quejaba de lo mismo
Ahora la entiendo
La entiendo un poco más
Por ende te entiendo
aunque sea tantito
Y lo más interesante
(lo que quizá ya sabés)
es que
a quien más entenderé
siempre
será a ese fragmento tuyo.


         VII
Quizá
         //sólo “Quizá”//
La única forma decente de concluir todo esto
sea con la predestinación de la ruptura de los ciclos
perder, ahora sí, toda esperanza
Anihilate 6
Los Eones Desgarrados que me limpian el campo de batalla
cuando se abalanzan al ataque

Quizá
         //repito, sólo “Quizá”//
Será que no quiero pero quiero
desaparecer la necesidad que me provoca la nostalgia
Siento que lo estoy logrando un poquito,
¿vos qué decís?

La última conversación que tuvimos bajo tierra
mencionaste una frase definitiva:
“amor legendario”
         Y sí
Me da gusto que lo hayas recordado así
porque así se sintió todo el tiempo, ¿no?
Invocamos un titán que evidentemente nos consumiría

Si algo he aprendido jugando burn
es que
si el hechizo no te expola en la cara
                  entonces no lo intentaste lo suficiente
cualquier fuego sin control termina por quemar
(Aang lo aprendió a la mala y por poco se pierde una guerra)
Las llamas también deben aplicarse de forma quirúrgica
para no soltar antes de tiempo
                            (que siempre es poco)
para no malgastar el combustible
                            (que siempre es poco)
Porque la gran desventaja del maná rojo
es que rara vez te permite robar más cartas

Una pasión de leyenda,
Una pasión rara mítica
De esas que sólo se permiten una en el campo
De esas que sólo llevas dos en la biblioteca
porque tener copias de más es inútil
pero puede ser tu win condition

Mito monolítico fundacional.
Una leyenda
         que como todo
algún día habría de terminar
(¿si no, cómo pasaría a la historia?
¿De qué otra forma sería inmortal?).
Fuimos el jinete que cabalgaba un escorpión
Fuimos el arquero que apuntaba a su montura
Y la montura que encajaba el aguijón
                                      en la espalda del paladín.
Fuimos el arco y la flecha
la fuerza irrefrenable y el objeto inamovible
el escudo y la cicatriz
Ahora,
sólo nuestras constelaciones tienen permitido recrear la historia.

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